Opinión, Sociología Jurídica

Más allá de Mark Zuckerberg: Nosotros

El día martes 10 de abril de 2018, el CEO y fundador de Facebook se presentó a su primer día de comparecencias ante la Cámara de representantes del Congreso estadounidense por el caso de la filtración masiva de datos  personales de millones de usuarios alrededor  del mundo, para la consultora Cambridge Analytica.

Por Laura A. Albarellos[1]

¿Dónde quedamos Ud. O yo?

Cierto es que Facebook es como el pan de todos los días…¿quién no tiene una cuenta abierta?

Nació bajo la luz de conectar personas distantes, o cercanas, justamente fincando ese concepto que hoy ya ni explicación de él requerimos como el de “red social”. Luego, hasta las empresas y cualquier emprendimiento – por ínfimo que fuera, como vender un objeto usado – comenzó a contar con Facebook como una herramienta útil, para llegar a la mayor cantidad de clientes posibles.

Hoy, no nos concebimos sin Facebook, o nos resulta extraña la persona que carezca de un perfil en él.

Pues permítame comentarle que en realidad, la historia de esta empresa es mucho más diversa de lo que se pueda imaginar…y con un origen bastante distinto al que acabo de comentar:

Nació en 2003 para ser un reducto de estudiantes universitarios de Harvard, para intercambiar ideas (y por qué no! Hasta tareas y trabajos prácticos….). Luego, en 2007, se lanzó una versión abierta – debido a su popularidad – en alemán, francés y español, todas ellas traducidas por los usuarios, claro está: sin ningún tipo de remuneración por sus trabajos. Hoy día, tiene presencia mundial. La mayoría de los usuarios se concentran en Estados Unidos, Canadá y Reino Unido, pero se estima que la cantidad global de estos ronda la friolera de más de 1350 millones de usuarios, se presta su servicio en más de 70 idiomas y la empresa reportó, a 2016, un ingreso de aproximadamente 27,368 millones de dólares (¿les habrán pagado ya a los traductores?).

Como podrá verse, los inicios de Facebook y su astronómico crecimiento no son tan lejanos en el tiempo… y, de hecho, la creación, en principio, le costó una sanción a Zuckerberg por parte de las autoridades de la Universidad de Harvard.

¿Qué NOS pasó?

A principios de 2014 empezaron a aparecer una serie de test psicológicos en Facebook a los que muchos usuarios dieron acceso considerando que se trataba de una aplicación divertida e interesante. Antes de que el usuario pudiera responder la primera pregunta, otra aplicación oculta de Facebook ya había tomado no sólo los datos de su perfil, sino al menos de 200 de los contactos que cada uno de ellos tenía. La información fue filtrada a una empresa consultora, llamada Cambridge Analytica, presuntamente con el fin de influir en procesos electorales – como el de 2016 en Estados Unidos[2] –  y a los usuarios afectados, Facebook los notificó de esta manera, parafraseando y resumiéndolo, por medio del News Feed: “Estas son las notificaciones que utilizan información personal y que aparecen en Facebook. Si no desea proporcionarla, por medio de la barra de herramientas, descatívelas.”

Solamente a esto, agregaremos que México es el quinto país con mayor cantidad de usuarios afectados… Eso, exactamente ESO es lo que nos pasó. Lo demás, puede verlo en las miles de noticias que, hasta en redes sociales, circulan.

Zuckerberg en la Cámara de Representantes

La Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos citó el día martes a la primera comparecencia a Zuckerberg, en una jornada en la que las preguntas que se le efectuaron no parecían tener un destino puntual, sino por el contrario, parecieron más que dispersas por la falta de manejo del léxico tecnológico y jurídico relacionado que se requiere para el tratamiento de dichos asuntos. Eso sí…es casi seguro que cada uno de los representantes que lo interrogaron, al menos, tienen un perfil personal en Facebook.

No vamos a afirmar que el CEO fue muy abierto en sus respuestas, sino más bien, un “poco” disuasivo: Algunas de ellas las dilató en el tiempo dejándolas para más adelante y que su equipo las ampliaría oportunamente. Otras, sin embargo, fueron perfectamente eludidas – o evadidas – por Zuckerberg, lo que provocó que uno de los senadores le comentara que sería prácticamente imposible crear alguna regulación para la red social hasta tanto él no aclare dichos puntos.

Algunas de las preguntas “incómodas”, fueron:

  • ¿Facebook rastrea la actividad del usuario en Internet por fuera de la aplicación?
  • Si elimino mi cuenta ¿cuánto demora Facebook en purgar mis datos?
  • ¿Cuál es el mayor competidor de Facebook?
  • ¿Hará algo Facebook con su confusa política de privacidad y términos de servicio?
  • ¿Está dispuesto Facebook a cambiar su modelo de negocio?

Hasta ayer, Zuckerberg se sometió a un proceso público en el que 44 senadores (el martes) y 55 miembros del Congreso de los Estados Unidos (el miércoles), lo interrogaron.

Mis preguntas para Zuckerberg: Más allá de la Cámara de Representantes

Creo, reitero, creo[3] que no he sido víctima de la captura de mis datos, pero también estoy plenamente convencida de que, como usuarios, nos deben varias explicaciones.

Más allá de lo realizado por el Congreso de Estados Unidos – y sus múltiples exigencias de adecuaciones legales a nuestros sistemas jurídicos, para estar en consonancia con ellos  – creo que ambos (Zuckerberg y la Unión Americana) se lo deben al mundo.

Por ello, hago propio este espacio en el que quiero hacerle unas cuantas preguntas y aclaraciones a Zuckerberg y colaborar con los poderes estadounidenses a que ellos se adecuen a un trato legítimo, legal, ético y transparente con todos nosotros, o sea, los usuarios que hemos hecho posible Facebook y tantas empresas más.

Con permiso, me “despacharé”:

  • Existe para toda empresa una obligación de lealtad en el tratamiento de los datos personales, misma que debe ser obligatoriamente acompañada de un principio de claridad y esto es así en todas las legislaciones del mundo civilizado, donde – con diferentes abreviaturas – se manejan los llamados derechos ARCO. En otros términos: La falta de lealtad no sólo es una falta grave éticamente hablando, sino que también – en las diferentes legislaciones del mundo – acarrea consecuencias de índole penal; a esto se aúna que no hay aplicación del principio de claridad, porque éste requiere de cierta pedagogía y aquí no se ha percibido bajo ninguna circunstancia. (Señor Zuckerberg: Espero que tenga lápiz y papel a mano!)
  • Esta lealtad – obligatoria por ley – indica que el responsable del manejo de datos – Sí, lo llama responsable! – tiene que tomar todas las medidas oportunas para facilitar información completa, transparente y de manera concisa. O sea: Hay un responsable claro, que “no ha hecho la tarea”, que no realizó oportunamente su obligación y que “no habló claro”, porque lo claro y conciso es intelegible y parece ser que “muchos”usuarios (87 millones), no lo comprendieron. ¿Piensa Ud. Comenzar en algún momento a cumplir con estas obligaciones legales, presentes en los 70 países en los que su empresa presta el servicio de red social por el que incluso cobra cuantiosas sumas por publicidad? ¿Entiende Ud qué significa el término oportuno?
  • ¿Qué datos de mi persona tiene Ud. o maneja su empresa? ¿Por cuánto tiempo los conserva? ¿Con autorización de quién los obtuvo y/o mantiene? ¿Conoce qué es un dato sensible? ¿Cuántos grados de sensibilidad de la información conoce? ¿Por qué?
  • ¿Maneja Ud o su empresa metadatos de mi propiedad, tales como mi geolocalización? ¿Los ha obtenido sin mi consentimiento? (Juro que yo nunca se los di, ni active esa opción en Facebook, y a las pruebas me remito!)
  • ¿Qué datos inferidos o derivados de los que posee míos maneja su empresa?
  • Sabiendo que Facebook “vive” de la publicidad, y que hoy día esta se maneja segmentada por público: ¿Usaron mis datos para ello? ¿Con qué autorización? De ser su primera respuesta positiva: ¿Para qué más los usaron?
  • Si es Ud tan amable, por favor ilústrenos de las medidas de seguridad que Ud y/o su empresa emplean para proteger nuestros datos.
  • ¿Ha Ud compartido algún beneficio con los usuarios de los obtenidos gracias al manejo que Ud y/o su empresa se han arrogado por nuestros datos? ¿Por qué?
  • ¿Sabe lo que es una ficción jurídica? Considerando su respuesta como positiva (si no, con gusto se lo explico) no considera que los términos del documento titulado “Término de Condiciones y Uso” de Facebook, no es una?
  • ¿Ha considerado renunciar?

Finalizando: Sabía Ud, apreciado lector, que durante la comparecencia de Zuckerberg, éste declaró haber sido también víctima de la captura ilegítima de sus datos.

Como diría un buen amigo mío: Hay veces que la ficción supera la realidad!

[1]–   Licenciada en Derecho – Doctora en Derecho – Miembro de la Academia Mexicana de Derecho Internacional – Miembro Experto del Observatorio Global de Ética de las Ciencias de la UNESCO.

[2] – Con sede en Gran Bretaña y empleada por Donald Trump en su proceso proselitista y electoral.

[3] – Creo, porque no he recibido notificación de ningún tipo por parte de Facebook, pero no sé si mis datos no han sido absorbidos por Cambridge Analytica a través de algunos de mis contactos.

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