Derechos Humanos

Desde los primeros semestres de la licenciatura se no enseña el significado de la palabra democracia, que de acuerdo a la Real Academia Española, es aquella forma de gobierno a través de la cual los ciudadanos ejercen el poder político.[1] Se considera que un país es democrático cuando elige a sus representante a través del voto, en México se establece esta forma de elección dentro de la Constitución de 1917[2], este año se cumplieron 101 un años de ser un país con dicha forma de gobierno.

En México, miles de familias de personas desaparecidas han recorrido por años un arduo camino para saber el paradero y la suerte que han corrido sus seres queridos. Eso ha conllevado un trabajo con las insti­tuciones del Estado encaminado a fortalecer sus capacidades de res­ puesta a las necesidades humanitarias generadas por la desaparición de personas. Uno de los frutos de estos esfuerzos es que el país cuente hoy con una Ley en la materia.

El “Curso de Derechos Humanos y Violencia”, implementado en línea, tiene por objetivo reflexionar sobre el problema social de la violencia, su prevención, origen, causas, consecuencias, tipos y modalidades, en estrecha relación con los Derechos Humanos. Además de entender las formas de manifestación de la violencia familiar, violencia de género, violencia escolar y la violencia en las relaciones de noviazgo, contribuyendo al fortalecimiento de las capacidades institucionales, en el marco del Programa Nacional para la Prevención Social de la Violencia y Delincuencia (PNPSVD), la Subsecretaría de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación, ha establecido colaboración con la Secretaría Técnica del Consejo Consultivo de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. 

Después de las reformas constitucionales de 2011 he escuchado  frases como las siguientes: “los derechos humanos protegen a los delincuentes”; “estamos peor con esto de los derechos humanos”; “estábamos mejor sin los derechos humanos”; en fin, ninguna me hizo reflexionar tanto como la siguiente: “con esto de los derechos humanos ya no se le puede hacer nada a las mujeres”. Porque pareciese que a nosotras a penas se nos hubiese reconocido como personas, como titulares de derechos, que antes de dichas reformas nuestros derechos podían ser vulnerados sin que a alguien le importara.

El Protocolo para Juzgar con Perspectiva de Género ene como propósito atender las problemáticas detectadas y las medidas de reparación ordenadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) en los casos de “Campo Algodonero”, Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú, relativas al ejercicio del control de convencionalidad por quienes imparten justicia y, por tanto, a la aplicación del Derecho de origen internacional, así como al establecimiento de instrumentos y estrategias de capacitación y formación en perspectiva de género y derechos de las mujeres.

Contribuyendo al fortalecimiento de las capacidades institucionales, en el marco del Programa Nacional para la Prevención Social de la Violencia y Delincuencia (PNPSVD), la Subsecretaría de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación, ha establecido colaboración con la Secretaría Técnica del Consejo Consultivo de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, para conjuntamente brindarle la oportunidad de participar en el “Curso Básico de Derechos Humanos”

El Sistema Interamericano de protección de derechos humanos, en particular, y el Derecho internacional de los derechos humanos, en general, comparten con el resto del Derecho internacional la necesidad de que los ordenamientos jurídicos estatales sean propicios y se encuentren preparados para el cumplimiento efectivo de sus normas y pronunciamientos. En efecto, ser parte de los tratados y estar incluso sometido a la competencia de los órganos de vigilancia creados por estos no es suficiente, sino que es necesario que el Estado colabore con la adopción de mecanismos internos de aplicación que proporcionen el marco jurídico adecuado para el cumplimiento de las normas internacionales. Resulta necesario promover, en consecuencia, una cultura de cumplimiento de las obligaciones internacionales que propicie, a su vez, una red de implementación uniforme que sirva para hacer efectivo el valor normativo y moral de las normas de derechos humanos.