julio 2017

No existen hombres perfectos y, en vía de consecuencia, no existe una ley perfecta, sin discrepancias; ejemplo de ello es la clasificación que hacen la mayoría de códigos civiles respecto a los animales, los cuales aún contemplan la arcaica concepción romana de considerarlos como “cosas”, específicamente bienes semovientes, tal como puede apreciarse en el artículo 753 del Código Civil Federal: “Son muebles por su naturaleza, los cuerpos que pueden trasladarse de un lugar a otro, ya se muevan por sí mismos, ya por efecto de una fuerza exterior”.

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos es el máximo cuerpo normativo de nuestro sistema jurídico del cual emana todo ordenamiento legal, ya sea federal o local. Contiene los principios y objetivos de la Nación. Establece la existencia de órganos de autoridad, sus facultades, limitaciones, así como los derechos de las personas y las vías para hacerlos efectivos.

Con fecha 7 de septiembre de 1990, en la Habana, Cuba y dentro del VIII Congreso de la Organización de las Naciones Unidas sobre prevención del delito y tratamiento del delincuente, se establecieron lineamientos esenciales en el actuar del Ministerio Público, entre otras cosas a la selección, la formación profesional y la condición de estos funcionarios, las funciones y la conducta que de ellos se espera, los medios de mejorar su contribución al buen funcionamiento del sistema de justicia penal y su cooperación con la policía, el alcance de sus funciones discrecionales y su papel en el procedimiento penal.